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Blog de Copilotos

Ferrari 360 Challenge Stradale. Introducción.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Introducción.

Este es nuestro primer reportaje y no creemos que haya mejor forma de empezar un espacio de este tipo que comentar las experiencias vividas al volante de un Ferrari.

Cualquiera sabe apreciar lo especial que es cruzarse en la carretera con un ejemplar de la exclusiva firma italiana. La espectacularidad de su diseño y sobretodo, el bramido que emite su mecánica no son atributos a lo que uno puede acostumbrarse. Incluso un propietario de varios Ferrari está obligado a emocionarse cada vez que arranque esta máquina de provocar sensaciones.

Adentrándonos en la marca y explorando la histórica gama de modelos encontramos especímenes aún más exóticos. Coches que no son sólo obras de arte, son "aún estoy buscando una palabra que pueda definirlos" que en cualquier museo deberían estar custodiados por centinelas las 24h del día, y es que dentro de lo especial, éstos están un peldaño por encima.

- La base: un 360 Modena, un modelo ya consagrado en la historia de Ferrari, con éxito y cualidades suficientes para ser reconocido como "el definitivo Ferrari contemporáneo". El día de su lanzamiento, el mítico pero angosto F355 quedó superado en todos los aspectos.

- El objetivo: un 360 Challenge (variante de circuito del F360) pero homologado para circular por carretera. Su uso principal debería ser rodar en circuito como el Challenge, pero prescindiendo de la incomodidad que supone depender de un remolque para ser transportado.

La verdadera virtud de la marca es que antes de diseñar un modelo de este tipo en Ferrari se estudia a conciencia lo diferente que tiene que ser del resto, no sólo por hacer pocas unidades se convierte en especial, sino que es caracterizado expresamente para que los futuros propietarios comiencen a construir o mejoren su museo de reliquias. Incluso para marcas exclusivas no es tarea fácil lanzar un modelo que debe sobrevalorarse con el paso del tiempo. Por eso cuando un automóvil de este tipo ve la luz, el sector de la automoción debe celebrarlo como es debido, acogiendo la nueva criatura como se merece, siendo admirado por todos, tanto por los fans más radicales como por la competencia más desleal.

Sintámonos de enhorabuena porque existan este tipo de coches, es lo mínimo que podemos hacer los verdaderos apasionados del automóvil al presentarse un modelo de este calibre. Éste en concreto lo bautizaron en 2003 como Ferrari 360 Challenge Stradale.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Primer contacto

Ferrari 360 Challenge Stradale. Primer contacto

Pues bien, se acabaron las explicaciones teóricas y empezamos con el relato de las sensaciones que transmite el F360 CS.

Entrar en un Módena no es complicado, y una vez acomodado no se percibe la sensación angosta que provocaba su antecesor, el F355. Eso no quiere decir que sea un coche perfecto para hacer largos recorridos. Esta variante del Modena lleva de serie unos anatómicos baquets que lo aleja aún más del uso diario al que pueden ser sometidos otros modelos de Ferrari. El 599 GTB o el 612 Scaglietti son coches más prácticos, diseñados para seguir el mundial de F1 in situ por todos los circuitos Europeos, animando a la gloriosa escudería italiana.

No es un coche pensado para relajarse al volante; es lo que hay que pagar por tener un afinado pero musculoso V8 detrás de la espalda, y más si está firmado por Ferrari. Menos mal que nosotros no buscamos relax..... Una vez encajados en su interior nos disponemos a arrancar el motor. El estruendo que provoca el motor al empezar a funcionar nos provoca una tonta sonrisa (no nos debe dar vergüenza admitirlo). Si crees que el momento más feliz para un apasionado de los coches es cuando te dan las llaves de un superdeportivo estabas muy equivocado; no hay nada más estimulante que poner en marcha su mecánica y empezar a disfrutar de la música que emite.

Aún estamos parados, jugamos con el acelerador y el coche ruge, pisamos con más decisión y nos empieza a dar respeto, menudos chillidos y aullidos....olvidemos lo que hemos probado hasta ahora, sólo el sonido ya infunde más respeto que cualquier latigazo de la trasera de muchos deportivos afamados por todas las revistas. Nos contenemos y dejamos de acelerar en parado, no podemos pretender que toda nestra región comprenda que el escape de nuestro coche está diseñado exclusívamente para ofrecer el máximo rendimiento, y que por eso provoca tal escándalo. Aquí no hay tregua, cada rincón del coche parece cumplir el objetivo de Ferrari, podemos afirmar que por el momento todo apunta bien ya que hasta ahora todo han sido sensaciones extremas, diseño, postura de conducción, sonido,.....

Nos ponemos a circular y el cambio F1 en bajas revoluciones no es todo lo cómodo que cualquiera podría imaginar, digamos que el cambio intenta ser suave; pero en ciudad no se puede comparar con un cambio con convertidor de par. Después de algún que otro tirón al que al final nos vemos obligados a perdonar, vamos recorriendo algún km para dejar atrás los semáforos, las calles cerradas, los coches en doble fila,....y nos proponemos a circular por carretera abierta. Cambio mi posición de conducción y empiezo a relajarme, y es que prefiero olvidar ciertas incomodidades sentidas en el anterior escenario y me dispongo a disfrutar.

Me enfrento a la primera recta y piso a fondo. Increíble.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Conducción deportiva.

Me va a costar mucho haceros entender lo que se siente al pisar por primera vez y con decisión el acelerador de este coche. Es algo especial, no podemos resumirlo en una frase ya que no hay ningún símil equivalente. El tacto firme de los pedales, el sonido bestial que envuelve el habitáculo, y la firmeza del chasis, todo ayuda a transmitir lo que Ferrari quiere, hacernos sentir al volante de una máquina de competición.

En cada Km que voy recorriendo me surgen dudas. Hay una que me aterra, y es que mientras mi mente intenta estar a la altura para conducir este coche como se merece, hay un botoncito rojo chillón que me amenaza contínuamente. Lo reconozco, me siento bajo presión. Es como la primera vez que consigues establecer una conversación con la chica que te gusta, todo quieres hacerlo bien sin fallar en nada y sobretodo sin hacer el ridículo. Pues tener ahí ese botoncito RACE situado entre el asiento del conductor o acompañante (no sé si debería empezar a decir piloto y copiloto), como si de esa conversación con la chica de tus sueños estuviesen surgiendo posibilidades de algo más; y ahí sí que sé que hay que estar a la altura. Mejor sigo tanteando el terreno porque no estoy seguro de mis posibilidades, prefiero conocerla mejor antes de saltarme las reglas.

Para cumplir esa misión y conseguir tenerlo todo bajo control tengo que enfrentarme a un recorrido sinuoso, buscar curvas que me enseñen de lo que es capaz el coche, por tanto necesito encontrar algún lugar en concreto que ponga a prueba mis conocimientos y reflejos.

Una vez que he encontrado el lugar idóneo siento que voy a comenzar un examen, y siendo síncero me identifico más con el rol de alumno, aunque con un profe muy particular alimentado de grandes cantidades de SP98. Ahora no hay vuelta atrás, en las rectas ya sé qué hacer. He aprendido a pisar el acelerador con firmeza, eso me ayudará a afrontar con decisión la salida de las curvas y confío que el control de tracción sea mi aliado. Igualmente el problema que se me plantea es bastante grande. Un coche ancho como un camión, con tal reparto de pesos, y con la misión de estirar un motor V8 puntiagudo como ninguno,...me voy haciendo una idea, tomo conciencia de que esto no va a ser tan fácil como exprimir un compacto de tropecientos cv, la cosa se va poniendo seria.

Estudio la situación y creo que la mejor forma será empezar por un ritmo medio, no voy a buscarle las cosquillas, y para eso debo evitar confiarme en las rectas. Y es que si aún no conozco el coche debo evitar llegar demasiado rápido a las curvas, no quiero tener ningún susto, al menos por ahora.

Sin exprimir marchas el coche transmite muchísima confianza, puedo concentrarme en la conducción sin tener que preocuparme de nada más, y creedme, si queremos llegar a exprimir un coche de este tipo es indispensable tener el máximo de tiempo las dos manos sobre el volante y no pensar en embragues que nos hagan dudar o alteren esa concentración máxima que necesitamos.

El cambio F1 es brutal de reacciones, antes sólo hemos comentado que en trayectos urbanos es bastante limitado en cuanto a practicidad, pero ahora que estamos evaluando el comportamiento deportivo nos damos cuenta de lo bien que funciona. Empiezo a cambiar por encima de 6.000 revoluciones y lo consigue de forma muy rápida. Pero donde cobra especial protagonismo es en las reducciones, realizando la operación de doble embrague al reducir de forma automática, es decir, al darle a la leva el coche iguala la velocidad de la marcha inferior con la actual. Con esto suavizamos la operación de reducir marchas, evitando la situación que supondría un cambio de marcha brusco y el consiguiente bloqueo de las ruedas traseras. Además todo este trabajo lo hace de forma instantánea, reduciendo 2 ó 3 marchas sin inmutarse un pelo.

Resumiendo, el cambio F1 es eficiente y nos facilita mucho el trabajo. Por si esto fuera poco, al realizar la operación de doble embrague disfrutaremos de un sonido único y característico en todo Ferrari, un aullido que nos pondrá los pelos de punta cada vez que presionemos la leva izquierda.

Tenemos el truco cogido al acelerador y al cambio, siento que ya podemos afrontar las curvas con un mínimo de confianza. Empiezo a tantearlas y observo que la dirección es dura, pero cuando acelero se vuelve ligera al estar todo el peso de la mecánica detrás. Curva tras curva me doy cuenta que puedo ir subiendo el nivel porque la máquina y yo empezamos a estar sincronizados. Ahora es el típico momento que mi ego se empieza a engordar, estoy respondiendo bien a todas las preguntas del examen al que me siento sometido y sobretodo,...disfruto, disfruto y disfruto.

Subiendo el régimen de revoluciones me doy cuenta que el coche se empieza a comportar diferente, parece que sea mucho más lígero y más vivo de reacciones. La cosa se está empezando a poner seria de verdad.


Por encima de 7.000 revoluciones el cambio mete unos golpetazos que parece querer rompernos el cuello. Es de admirar como la aguja del cuentarevoluciones sube con locura, ofreciéndonos un empuje siempre en constante aumento y sin ningún descanso de potencia que nos avise cuándo cambiar de marcha.

El chasis es magnífico, los controles electrónicos permiten descontrolar levemente la zaga pero el control de tracción se encarga de limitar nuestras inquietudes, para tal despropósito deberíamos pulsar el botón RACE, pero aún no ha llegado el momento, quiero explorar todavía más en su comportamiento y sobretodo, sentirme capaz de exprimir la mecánica por encima de las 8.000 revoluciones.

En curvas lentas y cerradas se muestra ágil pero hay que tener demasiado tacto para llevarlo rápido, además su radio de giro no está pensado para trazar curvas de primera velocidad, al menos no en carretera abierta y sin desconectar el control de tracción. Si bajamos demasiado de vueltas nos costará salir disparado porque no deja de ser un motor puntiagudo, y si empezamos a muy bajo régimen nos quedará un excesivo márgen para alcanzar la potencia máxima. No queda otra pues que buscar curvas más rápidas combinadas con rectas suficientes para estirar el motor sin miedo.


Pues dicho y hecho, con los controles electrónicos activados y con la confianza de conocer bastante más su comportamiento, tomamos aire, apuntamos y disparamos.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Explorando los límites.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Explorando los límites.

Los asientos son suficientemente útiles como para pilotar rápido sin complicaciones, gracias a su soporte lateral no es necesario apoyarnos en el lateral de la puerta ni cogernos al volante como si fuésemos a acabar en el asiento del copiloto. Estamos aprendiendo y disfrutamos sin complejos. Vuelvo a tener la misma sensación de lujuría que antes, pero no hay tiempo como para ponernos a pensar en ello, nos sentimos como verdaderos pilotos y ahora no hay momento para recapacitar ni celebrar la forma en que he trazado la curva anterior, ahora sólo hay tiempo para pensar y calcular cada nuevo viraje que vamos a trazar, sin dejar de sentir como el motor se desata cada vez que lo llevamos al límite.

Aún no conocíamos esa nueva nota extra de música celestial que nos brindan el propulsor y escape Ferrari. Soltar el acelerador a según qué régimen puede ser peligroso porque a 8.500 revoluciones el coche va lanzado y si en plena curva ahuecásemos el pedal podríamos tener graves problemas. Mejor no jugar a conocer tanto el límite del bastidor y concentrémonos en salir disparados de la curva sin mirar atrás.

El cambio nos vuelve a sorprender, al límite de revoluciones aún cambia más rápido, ¿quién decía que un embrague es indispensable para disfrutar de un deportivo? Yo me estoy divirtiendo como nunca había hecho antes. Reconozco que ha llegado un momento en el que me gustaría llevar un casco y tener gente preocupada y preparada por si tengo algún percance, lo admito, en un circuito la experiencia sería aún más agradable y relajada. En pista posiblemente necesitaría unos reglajes de suspensión más extremos ya que cuando se rueda al límite el aspecto que debe primar por encima de todo es la estabilidad, y aquí aún podemos percibir un leve balanceo en curva, y algún que otro movimiento de la carrocería al acelerar o frenar a fondo. Los frenos practicando este tipo de conducción son sublimes, estando fríos no sorprenden especialmente pero una vez calientes es cuando se nota la gran inversión que ha hecho Ferrari en este aspecto.

Llegó la hora, nos detenemos y desnudamos al 360CS presionando finalmente el botón rojo. ¿Seré yo o es que el coche ahora suena diferente? Presiono el acelerador y me quedo totalmente boquiabierto, ¡aún chilla más! Esto parece no tener fin...otra diferencia que he notado es que en parado y con la opción RACE en el display, me ha dado la sensación de que al accionar el acelerador el motor ha respuesto antes. Mejor voy a comprobarlo en marcha pero puede ser debido a que el coche ahora está calentito y por tanto, más preparado que antes para sacar a relucir sus encantos.

Empiezo a acelerar y no lo entiendo, parece mentira que exista un coche hoy día capaz de circular por carretera con este comportamiento. Ahora sí tenemos a la chica preparada, totalmente predispuesta, y sin ningún tabú que pueda frenar nuestra ansia de obtener placer. Acelero y parece que el coche se haya aligerado automáticamente, sin controles electrónicos permite acelerar en plena curva tanto como desee tu inconsciente, esto quiere decir que si en algún momento bajamos la guardia y le perdemos el respeto nos llamará la atención mostrando un gran descontrol de la zaga, avisando que "el trompo" está cerca.

Por si esto fuera poco, ahora aúlla tanto que me da la sensación de que antes tenía los oídos entaponados, cambio de marcha y todavía entiendo menos a los defensores a ultranza del clásico pedal de embrague. En modo RACE el coche aumenta de marcha en tan sólo 150 milisegundos, para hacernos una idea de lo realmente rápido que es deberíamos pilotar un Enzo, así es, este 360CS en el modo RACE cambia igual de rápido que el todopoderoso e intocable Enzo.

Ferrari 360 Challenge Stradale, ¿quién dijo que Ferrari no sabe hacer coches radicalmente deportivos?

El placer al volante

El placer al volante

Hay quien dice que conducir le gusta a cualquiera....antes maticemos lo que significa disfrutar al volante de un coche. 

- Habrá conductores que disfruten circulando exageradamente sosegados, acompañados de canciones que sólo pueden ser escuchadas en soledad, lejos de cualquier conversación inoportuna e indeseable.

- Otros simplemente buscan la tranquilidad de la madrugada para bajar todas las ventanillas posibles (tirándose de los pelos por no haber comprado la versión roadster) y escuchar el rugido de su capricho de 4 ruedas, sintiéndose los protagonistas de la noche.

- También estan los que necesitan visitar el trampolín del abismo (una recta kilométrica) para sentirse catapultados y confirmarse a sí mismos que el poder de nuestro pie derecho no tiene límites.

- Por no hablar de nosotros, los verdaderos optimistas de la vida, los que valoramos cada una de esas situaciones y lo que es mejor, sabemos sacarle el máximo partido, sintiendo el placer y dejándolo crecer sin vergüenza, y es que, ¿quién tiene tanta sangre fría como para rechazar el placer?

Me hago una pregunta más....¿habrá alguna teoría lógica que relacione el placer con, por ejemplo, practicidad, ahorrar x litros de combustible, o conducir el coche del anuncio de moda? Cierto; lo racional limita lo placentero, el dinero no es sexy, y lo común aburre.

Si alguien está dudando en la compra de un coche recomiendo que se imagine disfrutándolo en una isla desierta, si sólo tiene en cuenta ese aspecto tan simple estoy seguro que acertará en su elección.

Bienvenidos al blog Copilotos

Bienvenidos al blog Copilotos

En este espacio virtual encontraréis relatos sobre sensaciones de conducción soñadas y transmitidas por coches especialmente deportivos.

Espero que los lectores disfruten con este tipo de escritos y puedan sentirse protagonistas al volante de estas provocadoras máquinas. Tu participación será esencial para enriquecer este espacio, y gracias a ti podremos agrandar nuestros conocimientos respecto a una afición que ocupa un tanto por ciento muy grande de nuestra mente, el placer de conducir un coche deportivo; y es que estoy seguro que todos coincidimos en algo muy particular, el gusto y la obsesión por los coches que provocan diversión.

La gran mayoría de las pruebas se realizarán en un recorrido concreto, en breve podréis conocer las características de este lugar tan singular, todo un paraíso para ser disfrutado sobre 4 ruedas.

Sin más, os invito a seguir disfrutando de este blog, yo haré lo mismo.

 

Quedo a vuestra disposición,

Un aficionado más