Blogia
Blog de Copilotos

Ferrari 360 Challenge Stradale. Explorando los límites.

Ferrari 360 Challenge Stradale. Explorando los límites.

Los asientos son suficientemente útiles como para pilotar rápido sin complicaciones, gracias a su soporte lateral no es necesario apoyarnos en el lateral de la puerta ni cogernos al volante como si fuésemos a acabar en el asiento del copiloto. Estamos aprendiendo y disfrutamos sin complejos. Vuelvo a tener la misma sensación de lujuría que antes, pero no hay tiempo como para ponernos a pensar en ello, nos sentimos como verdaderos pilotos y ahora no hay momento para recapacitar ni celebrar la forma en que he trazado la curva anterior, ahora sólo hay tiempo para pensar y calcular cada nuevo viraje que vamos a trazar, sin dejar de sentir como el motor se desata cada vez que lo llevamos al límite.

Aún no conocíamos esa nueva nota extra de música celestial que nos brindan el propulsor y escape Ferrari. Soltar el acelerador a según qué régimen puede ser peligroso porque a 8.500 revoluciones el coche va lanzado y si en plena curva ahuecásemos el pedal podríamos tener graves problemas. Mejor no jugar a conocer tanto el límite del bastidor y concentrémonos en salir disparados de la curva sin mirar atrás.

El cambio nos vuelve a sorprender, al límite de revoluciones aún cambia más rápido, ¿quién decía que un embrague es indispensable para disfrutar de un deportivo? Yo me estoy divirtiendo como nunca había hecho antes. Reconozco que ha llegado un momento en el que me gustaría llevar un casco y tener gente preocupada y preparada por si tengo algún percance, lo admito, en un circuito la experiencia sería aún más agradable y relajada. En pista posiblemente necesitaría unos reglajes de suspensión más extremos ya que cuando se rueda al límite el aspecto que debe primar por encima de todo es la estabilidad, y aquí aún podemos percibir un leve balanceo en curva, y algún que otro movimiento de la carrocería al acelerar o frenar a fondo. Los frenos practicando este tipo de conducción son sublimes, estando fríos no sorprenden especialmente pero una vez calientes es cuando se nota la gran inversión que ha hecho Ferrari en este aspecto.

Llegó la hora, nos detenemos y desnudamos al 360CS presionando finalmente el botón rojo. ¿Seré yo o es que el coche ahora suena diferente? Presiono el acelerador y me quedo totalmente boquiabierto, ¡aún chilla más! Esto parece no tener fin...otra diferencia que he notado es que en parado y con la opción RACE en el display, me ha dado la sensación de que al accionar el acelerador el motor ha respuesto antes. Mejor voy a comprobarlo en marcha pero puede ser debido a que el coche ahora está calentito y por tanto, más preparado que antes para sacar a relucir sus encantos.

Empiezo a acelerar y no lo entiendo, parece mentira que exista un coche hoy día capaz de circular por carretera con este comportamiento. Ahora sí tenemos a la chica preparada, totalmente predispuesta, y sin ningún tabú que pueda frenar nuestra ansia de obtener placer. Acelero y parece que el coche se haya aligerado automáticamente, sin controles electrónicos permite acelerar en plena curva tanto como desee tu inconsciente, esto quiere decir que si en algún momento bajamos la guardia y le perdemos el respeto nos llamará la atención mostrando un gran descontrol de la zaga, avisando que "el trompo" está cerca.

Por si esto fuera poco, ahora aúlla tanto que me da la sensación de que antes tenía los oídos entaponados, cambio de marcha y todavía entiendo menos a los defensores a ultranza del clásico pedal de embrague. En modo RACE el coche aumenta de marcha en tan sólo 150 milisegundos, para hacernos una idea de lo realmente rápido que es deberíamos pilotar un Enzo, así es, este 360CS en el modo RACE cambia igual de rápido que el todopoderoso e intocable Enzo.

Ferrari 360 Challenge Stradale, ¿quién dijo que Ferrari no sabe hacer coches radicalmente deportivos?

0 comentarios